• Raquel López Rodríguez

El maravilloso tema de la inseguridad y los miedos

Al escuchar la palabra inseguridad ¿Qué sientes? Puedo adivinar que no es una sensación muy agradable... Es una palabra que al leerla en este instante a mí la verdad es que me da bastante pereza, ganas de dejar de escribir y "mandarlo todo a la porra".


Pero no lo voy a hacer, porque no hay nada más valioso que la información. De hecho, uno de los pasos fundamentales en sesiones de psicología, que se da antes de empezar cualquier intervención, es el de psicoeducación. La psicoeducación no es más que proporcionar todos los conocimientos acerca de su problema a la persona objeto de intervención. Y simplemente con conocer lo que le ocurre, comienza el cambio.


Por eso creo que merece la pena dedicar tiempo a algo que afecta a tantas personas en el mundo, por no decir que nos afecta a TODOS: La inseguridad y los miedos.


Si crees que la inseguridad y los miedos te limitan a tí en tu vida continúa leyendo.


La inseguridad es una sensación derivada de la emoción del miedo. El miedo es una emoción que surge en un intento de nuestro cerebro de protegernos. Moviliza nuestros recursos para luchar o huir, y lograr así sobrevivir. Hay veces que interpretamos que no tenemos recursos para afrontar la amenaza y nos paraliza.


La historia es que, en el mundo actual, muchos de los miedos que tenemos son simbólicos, no son reales. A lo largo de nuestras vidas, nuestros padres, profesores, políticos, cantantes, influencers, etc. nos mandan mensajes que interiorizamos muchas veces sin ser conscientes de ellos y los hacemos nuestros. A veces, estos mensajes son positivos, otras no lo son tanto y esconden miedos detrás. Esta es una de las formas de generación de creencias.


Estos miedos interiorizados en una parte profunda de nuestro ser, hacen que surjan pensamientos inconscientes que nos boicotean en la consecución de nuestros propósitos o sueños, nos merman la confianza y hacen que decidamos no actuar y retirarnos o conformarnos.


Lo peor de todo es que, como he dicho, no se corresponden con la realidad, pero estamos tan identificados con ellos, que nos guían y dominan. Nos los creemos.


Ejemplos de estos miedos simbólicos son: y si me critican, y si fracaso, y si no lo consigo... nuestra superviviencia no depende de ninguna de esas cosas, pero nuestro cerebro y en consecuencia, nuestro cuerpo, responden como si nos fuera la vida en ello.


Por otro lado, la inseguridad es más una sensación derivada de estas creencias. Hay personas que la utilizan para calificarse a sí mismas: soy una persona insegura. ¡ERROR!


No hay personas seguras o inseguras. Es una sensación, que puede surgir en cualquier momento de nuestras vidas que no se corresponde con nuestro ser.


Por sentir inseguridad no significa que seas una persona insegura. GRÁBATELO EN LA CABEZA.


Si quieres saber más acerca de este maravilloso tema, pregúntame o comparte conmigo qué pensamientos surgen en tí al leer estas palabras.





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